Zaragoza y online · Adolescentes y adultos

Psicóloga en Zaragoza: TCA, alimentación e imagen corporal

Trabajo con anorexia, bulimia, atracones, hambre emocional y dificultades con la imagen corporal, acompañando a cada persona a construir una relación más amable con la comida y con su cuerpo.

Solicitar una primera cita Hacer el test orientativo

¿Te reconoces en alguna de estas frases?

No necesitas tener un diagnóstico para pedir ayuda. Si la comida o tu cuerpo ocupan demasiado espacio en tu cabeza, ese malestar ya es motivo suficiente para consultar. Si quieres, puedes empezar por el test orientativo de TCA.

¿Qué son los TCA?

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son mucho más que "un problema con la comida": suelen esconder dificultades para gestionar emociones, exigencia hacia una misma, baja autoestima o una relación complicada con el propio cuerpo. La comida y el peso se convierten en la forma visible de un malestar más profundo. Por eso, en terapia no me centro solo en "comer mejor", sino en comprender qué hay detrás y acompañar el proceso de cambio de forma integral.

Anorexia

Acompaño a personas con anorexia a trabajar el miedo a ganar peso, la rigidez alrededor de la comida y la desconexión con las propias sensaciones corporales, siempre desde el respeto a su ritmo y en coordinación, cuando es necesario, con otros profesionales de la salud.

Bulimia

En la bulimia, los episodios de atracón seguidos de conductas compensatorias (vómitos, restricción, ejercicio compulsivo...) suelen ir de la mano de un ciclo de culpa y vergüenza difícil de romper solo con fuerza de voluntad. Trabajamos juntas para entender qué dispara ese ciclo y desarrollar herramientas reales para interrumpirlo.

Trastorno por atracón

El trastorno por atracón implica episodios de ingesta muy elevada, con sensación de pérdida de control, sin las conductas compensatorias de la bulimia. Es habitual que venga acompañado de una fuerte autocrítica. En consulta trabajamos la relación con la comida desde la comprensión, no desde el castigo.

Hambre emocional y comer por ansiedad

No todo malestar con la comida es un TCA. A veces comer se convierte en la forma de calmar la ansiedad, la tristeza, el cansancio o el aburrimiento: comes sin hambre, deprisa, y después llega la culpa. Trabajamos para reconocer qué emoción hay detrás, aprender otras formas de regularla y recuperar la confianza en tus señales de hambre y saciedad. Si la ansiedad está muy presente en tu día a día, también puede interesarte cómo trabajo la ansiedad y la gestión emocional.

Imagen corporal

Muchas personas llegan a consulta sin un diagnóstico de TCA, pero con una relación difícil con su cuerpo: comparación constante, insatisfacción corporal o conductas de control del peso que ocupan demasiado espacio mental. También en estos casos la terapia puede ayudar mucho, antes de que el malestar vaya a más.

¿Te preocupa que alguien cercano pueda tener un TCA?

No hace falta estar segura/o para pedir orientación. Estas señales pueden ayudarte a ver si algo no va bien.

Cambios de peso llamativos
Se salta comidas o come a solas
Va al baño justo después de comer
Desaparece comida o hay envoltorios escondidos
Hace ejercicio en exceso
Reglas muy rígidas con la comida
Critica constantemente su cuerpo
Está más irritable o aislada/o

Cómo acercarte

Ayuda
  • Hablar con calma, lejos de las comidas
  • Preguntar cómo se siente
  • Tener paciencia si lo niega
Mejor evitar
  • Comentar su peso o lo que come
  • Elogiar o criticar cuerpos
  • Discutir o forzar

Sesiones de valoración para familias

Aunque tu familiar todavía no quiera pedir ayuda, puedes venir tú: te oriento sobre qué está pasando y cómo acompañar.

Solicitar información

Acude también al médico si hay pérdida de peso rápida, mareos o desmayos, vómitos frecuentes, ausencia de la menstruación o deja de comer.

Preguntas frecuentes de familias

Mi hija o mi hijo no quiere comer, ¿es un TCA?

No necesariamente: comer menos puede tener muchas causas. Pero si se mantiene en el tiempo y va acompañado de miedo a engordar, reglas rígidas con la comida, preocupación por el cuerpo o cambios de ánimo, conviene consultar. Una valoración ayuda a entender qué está pasando, y es recomendable que el médico de cabecera o el pediatra revise también su salud física.

¿Qué hago si niega tener un problema?

Es muy habitual, y no significa que no le esté afectando: un TCA suele vivirse con mucha ambivalencia y vergüenza. Evita discutir o intentar convencer con argumentos. Expresa tu preocupación con cariño, mantén la puerta abierta y, mientras tanto, puedes pedir orientación tú para saber cómo acompañar.

¿Debo vigilar lo que come?

Convertir las comidas en un control constante suele aumentar la tensión y el conflicto. En algunos tratamientos, sobre todo con adolescentes, la familia asume un papel activo en las comidas, pero eso se hace con pautas concretas del equipo profesional, no por tu cuenta. Mientras tanto, procura que las comidas sean momentos tranquilos.

¿Cómo hablo de comida y de cuerpos en casa?

Evita etiquetar alimentos como “buenos” o “malos”, hablar de dietas o hacer comentarios sobre el cuerpo de nadie, incluido el tuyo. Los elogios sobre el físico (“qué delgada estás”) también pueden reforzar el problema. Ayuda mucho más hablar de cómo se siente que de cómo se ve.

¿Puedo pedir cita yo, sin que venga mi hija o mi hijo?

Sí. Ofrezco sesiones de valoración para familias, también cuando la persona afectada todavía no quiere pedir ayuda. Te oriento sobre qué está pasando, cómo acercarte, qué evitar decir y cuáles pueden ser los siguientes pasos.

Es menor de edad, ¿cómo funciona la terapia?

Con menores de edad es necesario el consentimiento de los padres o tutores legales. En la primera cita te explico cómo organizamos las sesiones y de qué forma participará la familia.

¿Cómo participa la familia en la terapia?

Depende de la edad y de cada caso. Con adolescentes, la familia forma parte del proceso: hay espacios para ti, pautas para casa y coordinación continua. Con personas adultas, la familia participa solo si la persona lo desea.

¿Y yo cómo me cuido mientras tanto?

Es normal sentir miedo, culpa, enfado o agotamiento. Un TCA no es culpa de la familia, pero sí es duro acompañarlo. Busca apoyo para ti: hablarlo con una profesional, apoyarte en tu entorno o acudir a una asociación de familiares puede ayudarte mucho.

Cómo trabajo

Trabajo principalmente desde la Terapia Cognitivo-Conductual, con una mirada integradora que tiene en cuenta no solo la conducta alimentaria, sino también la gestión emocional, la autoestima y la historia personal.

Desde mi formación en apego, presto especial atención a los vínculos. Muchas veces la comida cumple una función (calmar, controlar, protegerse) que tiene que ver con cómo hemos aprendido a relacionarnos con los demás y con nosotras mismas. Entender esa función es clave para que el cambio se sostenga.

"Ser tu lugar seguro es el primer vínculo que merece cuidarse."

Cuando es necesario, y siempre con tu consentimiento, me coordino con otros profesionales (nutrición, medicina de familia o psiquiatría), porque los TCA se abordan mejor en equipo. Con adolescentes, la familia forma parte del proceso. Ofrezco sesiones presenciales en Zaragoza y online, adaptando el ritmo y las herramientas a cada persona.

Formación y experiencia en TCA

Conoce más sobre mí

Preguntas frecuentes

¿Necesito tener un diagnóstico de TCA para pedir cita?

No. Muchas personas llegan sin diagnóstico, solo con la sensación de que la comida o su cuerpo ocupan demasiado espacio en su vida. Ese malestar ya es motivo suficiente para consultar.

¿Cómo sé si lo mío es un TCA o una mala relación con la comida?

No siempre es fácil saberlo desde fuera, y tampoco hace falta resolverlo antes de empezar. En las primeras sesiones hacemos una evaluación para entender qué te está pasando y qué tipo de ayuda necesitas. Lo importante no es la etiqueta, sino cuánto te está afectando. Si quieres una primera orientación, puedes hacer el test orientativo de TCA.

¿Qué pasa en la primera sesión?

Es un espacio para conocernos: me cuentas qué te trae, cómo es tu día a día con la comida y con tu cuerpo, y qué te gustaría cambiar. Resolvemos tus dudas sobre cómo será el proceso. No tienes que contarlo todo el primer día; vamos a tu ritmo.

¿Cuánto dura la terapia para un TCA?

Depende de cada persona, de cuánto tiempo lleva el problema y de cómo está afectando a su vida. Suele ser un proceso de meses, no de semanas. Revisamos los avances de forma periódica y ajustamos el plan cuando hace falta.

¿Atiendes a adolescentes?

Sí, acompaño a adolescentes y a personas adultas. Con adolescentes, la familia forma parte del proceso, porque su apoyo es una parte muy importante de la recuperación.

¿Funciona la terapia online para los TCA?

Sí. La terapia online sigue la misma metodología que la presencial y para muchas personas es más cómoda. En los casos en que hay riesgo físico, es importante contar además con seguimiento médico presencial.

¿Te coordinas con nutricionistas o médicos?

Sí. Los TCA se abordan mejor en equipo, así que, cuando es necesario y siempre con tu consentimiento, me coordino con otros profesionales como nutricionistas, medicina de familia o psiquiatría.

¿Cuánto cuesta una sesión?

Puedes consultar las tarifas actualizadas de las sesiones presenciales en Zaragoza y online en la página de Servicios.

¿Quieres dar el primer paso?

Si sientes que tu relación con la comida o con tu cuerpo te está pesando demasiado, puedes escribirme y te orientaré sobre cómo empezar.

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